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DINÁMICA ATMOSFÉRICA |
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LA PRESIÓN ATOMOSFÉRICA. LOS VIENTOS Gracias a la compresibilidad de los gases, casi la totalidad de la masa de la atmósfera se encuentra en los primeros kilómetros próximos a la superficie. Esto condiciona que la presión atmosférica disminuya rápidamente con la altura. El valor de la presión atmosférica a nivel del mar, fue cuantificado por primera vez en 1643, por Torricelli y Viviani, mediante el conocido experimento de Torricelli. Dicho valor corresponde al peso de una columna de mercurio de 76 cm de altura y 1 cm2 de sección, que multiplicado por la densidad de este elemento, equivale a 1.033,6 gr/cm2, valor también conocido como 1 atmósfera e igual a 1.013 milibares. Esta última unidad, el milibar, es la utilizada normalmente en meteorología. La presión atmosférica se representa trazando líneas, llamadas isobaras, que unen puntos de igual presión atmosférica (cada 4 milibares). En la atmósfera existen zonas de elevadas presiones -anticiclones- y zonas de bajas presiones -borrascas o ciclones- El gradiente de presión hace que el aire atmosférico -el viento- se desplace desde los anticiclones hacia las borrascas. El viento será tanto más intenso cuanto mayor sea la diferencia de presiones entre anticiclones y borrascas.
En las borrascas o áreas ciclónicas la circulación del aire es sinestrosa y son zonas de convergencia, donde se produce ascenso de masas de aire. En los anticiclones o áreas anticiclónicas la circulación del aire es dextrosa y son zonas de divergencia con subsidencia de masas de aire. Con el nombre de FRENTES se conocen en meterología los contactos entre masas de aire de distintas características. En latitudes medias los frentes más frecuentes son los frentes fríos, que se producen cuando se encuentran masas de aire polar con masas de aire tropical, originando borrascas ondulatorias, donde la masa de aire frío desaloja a la masa de aire caliente hacia arriba. En los frentes cálidos la masa de aire caliente y más ligera remonta a la masa de aire frío.
Existen también los denominados VIENTOS LOCALES, que pueden ejercer una influencia notable en ciertas regiones geográficas. Los más importantes son:
CIRCULACIÓN ATMOSFÉRICA GENERAL Debido a que la radiación solar calienta de forma distinta la superficie de la Tierra, las zonas ecuatoriales son más cálidas que las zonas polares. Esto permite pensar que el aire caliente ecuatorial menos denso se eleva, y que el aire frío polar más denso, desciende y se desplaza al ecuador para sustituir al aire cálido. Es decir, se formaría una circulación superficial de aire frío desde los polos al ecuador que, al calentarse, ascendería circulando hacia los polos, donde al enfriarse, volvería a iniciar el ciclo. Se originarían 2 células convectivas, una en cada hemisferio. El modelo anterior no es real porque sólo sirve para cuerpos estáticos, en La Tierra debido a la rotación terrestre (de oeste a este) y a la diferente velocidad tangencial de las distintas latitudes, todo móvil que se desplace desde el polo Norte al ecuador, siguiendo un meridiano, sufrirá una desviación a la derecha.
Observemos un punto A, situado en un paralelo (M) de La corteza terrestre. En un tiempo (t) recorrerá una distancia d. Otra punto B situado en el paralelo N en el mismo tiempo t, recorrerá una distancia d` mayor que la anterior. Por esta razón, la velocidad del punto B será mayor que la de A. Supongamos una masa de aire situada sobre A - se moverá en dirección E con la misma velocidad que el punto A. Si se desplaza hacia el sur, su velocidad será la misma, pero progresivamente menor que la de los puntos que bajo ella giran solidarios con la Tierra. Por esta razón, la masa de aire situada sobre A y que se desplaza de norte a sur, nunca alcanzará el punto B, sino que se desviará hacia su derecha, es decir, hacia el oeste (punto A`). En el hemisferio sur la desviación será hacia la izquierda, al desplazarse desde el polo sur hacia el ecuador. Este fenómeno físico que recibe el nombre de fuerza o efecto de CORIOLIS, influye en la círculación atmosférica general: en la práctica, se forman tres células convectivas en cada hemisferio, dos directas en las zonas polar y ecuatorial, y otra inversa en latitudes medias, representadas por dos zonas de altas presiones (los polos y sobre 25-30º) y dos de bajas presiones (5º-ecuador y 55º). Como resultado de este esquema tricelular en cada hemisferio, se produce una distribución latitudinal de zonas de alta y baja presión: zonas ecuatoriales cálidas de baja presión, zonas subtropicales (alrededor de 30º de latitud) de alta presión, zonas subpolares de baja presión (alrededor de 60º latitud) y zonas polares frías de alta presión. A su vez, esto produce una alternancia latitudinal de los vientos: los levantes polares, westerlies o vientos de poniente y alisios.
A la zona de choque entre los alisios del norte y los alisios del sur se le llama zona de calmas ecuatoriales o zona de convergencia intertropical (ZCIT). Esta última zona no se sitúa exactamente sobre el ecuador, sino que sufre desplazamientos hacia el norte o hacia el sur principalmente de carácter estacional o condicionados por los monzones locales.
NUBOSIDAD Y PRECIPITACIÓN. SUS MECANISMOS En la atmósfera la presión y la temperatura están íntimamente relacionadas y son interdepedientes. En un gas la temperatura es función del número de moléculas por unidad de volumen, de forma que para enfriarlo o calentarlo bastará con expandirlo o comprimirlo respectivamente, sin necesidad de intercambiar calor: cambios adiabáticos. Al ascender en el seno de la atmósfera la densidad y la presión disminuyen rápidamente. En consecuencia la temperatura también descendería a razón de 1ºC cada 100 m. Este valor se designa como gradiente adiabático seco (G.A.S.). Realmente y en condiciones normales, este gradiente es de sólo 0'65ºC cada 100 m, el llamado gradiente térmico vertical (G.T.V.), debido al enfriamiento producido en la superficie por la evaporación del agua (reacción endotérmica). Dicha circunstancia impediría el ascenso vertical del aire, dado que si una masa de aire ascendente se enfriase adiabáticamente, a razón de 1ºC cada 100 m (G.A.S.), pasaría a tener una temperatura menor y una densidad mayor que las del aire estático circundante, cuya temperatura viene marcada por el G.T.V., lo cual constituye una imposibilidad física.
Sin embargo y con cierta frecuencia (días de fuerte insolación) las masas de aire en contacto con la superficie terrestre pueden calentarse hasta alcanzar G.T.V. de 1,5ºC, superiores al G.A.S. Estas masas de aire, calientes y menos densas que su entorno, ascenderán paulatinamente enfriándose, inicialmente según el G.A.S. Simultáneamente el vapor de H2O, siempre presente en cantidad variable, se enfriará hasta alcanzar el punto de rocío, el cual corresponde a la temperatura a la que el vapor de agua contenido en una masa de aire alcanza su punto de condensación. Entonces de produce la formación de nubosidad y las pequeñas gotas de agua tienden a caer por gravedad, pero son nuevamente levantadas por el aire en ascenso, aumentando de tamaño - coalescencia -. Cuando el peso de las gotas supera a la capacidad de sustentación del aire ascendente se produce la precipitación. Una vez producida la nubosidad, el enfriamiento del ascenso proseguirá, pero ya según el gradiente adiabático húmedo (G.A.H.), menor que el G.A.S, ya que la condensación del vapor de agua es un proceso exotérmico. El ascenso vertical de la masa de aire proseguirá hasta que su densidad y su temperatura se igualen con las del aire circundante. A la altura en la que se produce dicha circunstancia, deja de producirse nubosidad. En resumen, cuando hay condiciones de estabilidad atmosférica (G.A.S. > G.T.V.) se produce un ascenso paulatino de aire caliente, hasta que su temperatura se iguala con la de la atmósfera circundante. Los mecanismos concretos que producen nubosidad y precipitación son tres:
TIPOS DE PRECIPITACIÓN
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