PATRIMONIO HISTÓRICO-CULTURAL DE LA SIERRA DE SEGURA  


ARQUITECTURA POPULAR

Hubo un tiempo, a principios del siglo XX, que estas sierras estaban moteadas por más de 200 aldeas donde vivía un nutrido vecindario, dedicado a las labores agrícolas y ganaderas. Su forma de vida aún prevalece.

Hechos posteriores, entre ellos la sobreexplotación forestal y la creación del Coto Nacional, despoblaron decenas de pequeños núcleos de población en la Sierra de Segura, obligando a emigrar a sus vecinos o a desplazarse a nuevas colonias creadas en el interior del parque por la administración estatal. Las aldeas, especialmente aquellas que pueblan los parajes más recónditos y bellos de la Sierra de Segura, cobijan la más pura y fidedigna arquitectura tradicional del parque natural. Muchas de ellas están abandonadas, pero en sus soledades y silencios es posible contemplar una estética que preconiza el equilibrio entre el hombre y la naturaleza.

Existen características comunes en la arquitectura de los pueblos y aldeas del parque. La teja árabe cubre tejados y aleros; las chimeneas están rematadas por lajas de piedra a modo de rompehumos; la madera de pino laricio perfila puertas y ventanas y sostiene cubiertas. La antigua casa está protegida por anchos muros de piedra, cuyas fachadas son encaladas por primavera. Su distribución interior es sencilla y modesta.

De puertas afuera el trazado urbano es tortuoso y anárquico, y responde a estrictos criterios de ubicación de lomas, praderas y ríos. Por lo general existe una pequeña plaza mayor, sombreada por un nogal y refrescada por una caudalosa fuente. En sus proximidades existe un horno de leña, que todos los vecinos utilizan para cocer pan.

Son muchos los elementos del arquitectónicos dignos de mención, pero destacan algunos que por su función se han conservado hasta nuestros días, como molinos y almazaras.

Destaca el Museo Etnológico Alma Serrana, en la aldea de Los Anchos, uno de los parajes más sobresalientes de estas sierras. El ecomuseo es una Universidad Rural en el latido mas profundo de la montaña. Es un centro cultural donde podemos viajar en el tiempo para comprender la historia de los pobladores serrasegureños, conocer y aprender sus costumbres y tradiciones, antiguas técnicas de los oficios, la relación del hombre con el territorio, el aprovechamiento de los recursos naturales, como vestían, comían, vivían., en definitiva, el ecomuseo "Alma Serrana" es el lugar idóneo para conocer el pasado, vivir el presente e inventar el futuro.

Como elementos aislados encontramos en muchas zonas molinos y almazaras usados tradicionalmente para moler el grano o molturar la aceituna. Son de destacar el Molino y la Almazara de Miller, en el término municipal de Santiago-Pontones. El Molino harinero de Nicolás, situado cerca del núcleo urbano de Siles, junto al arroyo de Los Molinos, que se encuentran en la zona tanto por su excelente estado de conservación. La Almazara de La Vicaría que se ubica en el término municipal de Puente de Génave, un magnífico ejemplo de arquitectura industrial de tipo señorial. Y por último el Molino hidráulico harinero de Puente de Génave, situado en la margen derecha del Guadalimar, aguas arriba del núcleo urbano, muy interesante desde el punto de vista arquitectónico e histórico y que aparece mencionado en las Relaciones de Felipe II en las que se dice que es un molino harinero particular en el que muelen todos los vecinos de Génave, y que acudían hasta aquí por la ausencia de arroyos con caudales suficientes para la construcción de un molino en aquella localidad; de esta circunstancia deriva el nombre de "Molino de Génave" con el que es conocido.

FIESTAS Y ROMERÍAS

Arroyo del Ojanco

Se celebran fiestas patronales en honor de San Francisco de Asís a primeros de octubre y se comparte con los vecinos de Beas la festividad de San Marcos, el 25 de Abril.


Beas de Segura

El 23 de enero, se honra a la Patrona, Virgen de la Paz, con una luminaria en la puerta del Ayuntamiento, que ofrece a los vecinos una degustación de "cuerva". Además, del 17 al 20 de septiembre, se celebra su Feria, con verbena popular, roscos y mistela. También se cantan y bailan los tradicionales "Cristos".

San Marcos. Comienzan el 23 de abril con el "San Marcos chico". Hay suelta de pequeñas vaquillas y jolgorio general. Al día siguiente se procede al desencajonamiento de los numerosos toros -ensogaos-, aludiendo a la larga cuerda, que atada a su cornamenta les mantiene parcialmente controlados por los participantes en el festejo.

El 25, día del Patrón, antes y después de la procesión de la imagen del Santo, acompañada por dos vaquillas engalanadas y ensogadas, tiene lugar la suelta de las reses por amplias zonas del pueblo cuyas calles se adaptan para este fin.

San Juan. Actualmente organizada por la Cofradía del mismo nombre, aunque al parecer de origen gremial, tiene lugar el 24 de Junio. Verbena popular animada por música, mistela, roscos y diversos actos festivos.


Benatae

La Candelaria. Se celebra el 2 de febrero, con bendición del pan a la salida de la Iglesia y reparto en caridad. Fiesta de hermandad y memoria.

San Marcos. Como otros pueblos de la comarca, Benatae celebra estas fiestas hacia finales de Abril.

El Perdigón. Verbena y vaquillas son el eje de esta fiesta de reciente implantación que tiene lugar el segundo domingo de julio.

Fiestas Patronales. El 22 de agosto, festividad de San Ginés, abogado de los herniados, comienzan las celebraciones que duran hasta el 25 entre multitud de actos como desfiles de carrozas, fiestas religiosas, concursos y como despedida, fuegos artificiales que también marcan el inicio de la Fiesta.

Génave

También aquí hay devoción por San Marcos y el 25 de abril, los vecinos celebran en el campo esta jornada festiva.

Virgen del Campo. El 8 de septiembre sale en procesión la imagen de la Virgen por las calles del pueblo. El 23 del mismo mes, comienzan las fiestas Patronales en su honor, con actos diversos, verbenas y suelta de vaquilllas por las calles del pueblo.


Hornos de Segura

Fiestas de San Roque y La Asunción. Del 15 al 19 de agosto tienen lugar estas fiestas Patronales que cuentan como cabe esperar, con los elementos habituales en los pueblos de esta comarca; Suelta de vaquillas y verbenas conforman el centro de los festejos.

También se celebra el sábado mas próximo a S. Juan, una alegre romería en honor de la Virgen de Fátima en el control, paraje de la vecina aldea de La Capellanía.


La Puerta de Segura

San Blas. El 2 y 3 de febrero se honra al Patrón de la localidad. Hay quema de cohetes y carretillas. San Marcos, como no, también tiene devotos en este pueblo, que cada 25 de marzo festejan el día en el campo con hornazos y alegría. A mediados de julio, es el turno de la Patrona, la Virgen del Carmen. Semana Cultural, verbenas y actos diversos.

Del 21 al 24 de septiembre, feria de San Mateo.


Orcera

El 2 de febrero, fiesta de La Candelaria, se hacen hogueras y alrededor, se congrega el vecindario para degustar los huevos pintados, naranjas y tortas de La Candelaria, tradicionales en estas fechas.

En julio, durante el primer fin de semana, el barrio de Cantarranas celebra fiestas vecinales. Las Patronales, en honor de la Virgen de la Asunción, tienen sus días hacia mediados de agosto. Hay concursos de bolos serranos, encierros de vaquillas y verbenas populares. También Patrón, el Cristo de la Vera Cruz se honra el 14 de septiembre.


Puente de Génave

El penúltimo fin de semana de agosto, se celebra la fiesta del emigrante, que reúne en alegres verbenas a familiares y amigos que durante el resto del año están lejos.

En la aldea de Peñolite, se celebra también San Juan, con suelta de vaquillas a la costumbre de la zona.


Santiago Pontones

En Santiago de La Espada, fiestas Patronales de Santiago Apóstol, desde el 15 al 18 de agosto. Destacan los encierros de toros y los concursos ecuestres, además de las tradicionales verbenas.

Del 9 al 12 de agosto, en Pontones, se celebran fiestas en honor de la Virgen del Rosario. Además, a mediados de septiembre, y con origen ganadero, tiene lugar la Feria.


Segura de la Sierra

El 22 de enero la fiesta de San Vicente. Las Patronales de la Virgen del Rosario, en octubre, del 4 al 8. Además, se celebra el 25 de julio, festividad de Santiago.


Siles

San Marcos, convoca a los sileños a una jornada campestre en su víspera, el 24 de abril. Del 13 al 16 de agosto fiestas Patronales en honor de San Roque y la Asunción. Es tradicional la degustación de la "caldera del Santo" que se cocina en la Ermita, procedente de las reses de los encierros. A finales de septiembre entre animadas verbenas transcurre la Feria.


Torres de Albánchez

Como en la mayoría de los pueblos de la zona, San Marcos se celebra en el campo con hornazos típicos. El 8 de mayo, conocido como el "ocho de Torres", se celebran actos religiosos en honor de la Virgen del Campo, que posteriormente es llevada en romería a la ermita el último domingo del mes. Las fiestas Patronales en su honor, tienen lugar, del 5 al 8 de septiembre con animadas verbenas, concursos y festejos variados.


Villarrodrigo

Aquí también, el día de San Marcos es un día grande. Romería de la Virgen de Fátima en mayo. Entre el 24 y 24 de agosto, Patronales de San Bartolomé, también conocidas como "del veraneante". El 24 de septiembre comienzan las fiestas en honor de la Virgen de Albánchez, con renombrados encierros y variados actos festivos.

 

GASTRONOMÍA

La principal nota característica de la cocina serrana es su sobriedad. Esta característica viene condicionada por la pobreza agrícola de la zona, su cabaña ganadera y las actividades cinegéticas. Sin embargo, esta afirmación no supone, en absoluto, que no pueda disfrutarse de apetitosos platos. La cocina serrana es suculenta y variada.

El elemento esencial es el aceite de oliva, que es la base de la mayoría de los platos, y la estrella de la gastronomía serrana.

Por ser tierra de interior, no suelen ser frecuentes los pescados frescos, a excepción, claro está, de la trucha, que se puede tomar de muchas formas, pero que en su variedad más sencilla se sirve rellena de jamón y sobre un lecho de cebolla. Por lo demás, existe también afición a los salazones y pescados en conserva. El bacalao se toma encebollao, en ensalada y con andrajos.

Destacan las legumbres y las hortalizas en los fogones serranos, siendo base de gran cantidad de platos. Los protagonistas indudables son el tomate el pimiento y la patata. Así, encontramos pimientos con huevos fritos, pimientos rellenos de carne y huevo picado, pimientos fritos con patatas a lo pobre como guarnición, pimientos asados, y platos más elaborados como los ollazuecos, con pimientos, calabaza, patatas, nabos, cebolla y tomate.

Por su lado, el tomate no le va a la zaga en uso y popularidad. Son muy populares las conservas caseras de tomate, elaboradas a finales de verano, que se guardan en tarros de cristal y se van consumiendo durante el invierno. También se elabora una salsa de tomate, perejil y aceite, sabrosísima, que se añade al cocido de garbanzos. Y los usos lógicos del tomate en crudo, en ensaladas y pipirranas. Destacar también la mermelada de tomate, típica de la sierra.

Espárragos y setas silvestres ocupan también un lugar de honor entre los platos serranos. Son variadas las setas que se recogen, como níscalos, negrillas, setas de chopo, papas de tierra, colmenillas..., entre las que destaca por su uso en la cocina las trufas, que se encuentran en determinados rincones del Parque.

Uno de sus platos más sabrosos son los andrajos, con su inconfundible sabor a hierbabuena, elaborados con carne, normalmente conejo, y hortalizas a las que se unen al final unas tortas especiales de harina. Con base en el conejo se elaboran también los galianos, para lo que se usan las galianeras, unas tortas de masa de pan.

En cuanto a los platos de cuchara, el primero al que haremos referencia son las migas, tanto de pan, como las ruleras, a base de harina de maíz o las gachamigas, una especie de tortilla de harina de trigo a la que se le añade el "ajo" (en realidad patatas o migas de pan o de harina, con poco ajo) y que se fríe en aceite de oliva. Destacan además la olla gitana, con variedad de hortalizas y morcilla; el guisao, a base de hortalizas, pollo y el fritao con hortalizas y panceta.

El ajo condimenta muchos de los platos más típicos de la sierra, como el ajoatao, con patata, huevo y limón; el ajo pringe, con hígado de cerdo, pimentón, miga...; el ajo crecido, con panceta, ajo tierno, harina y pimentón; el ajo mulero, a base de miga, pimientos, y pimentón; y el ajo harina, con patatas, pimiento, tomates, harina y setas.

En cuanto a las carnes, la estrella de la cocina serrana por su especial calidad que le ha merecido la denominación de origen, es el cordero segureño, que se cocina de muchas maneras, asado, en cazuela, frito... La oveja segureña es una
de las razas ibéricas oficialmente definidas. Está perfectamente adaptada a nuestro clima y nuestra geografía. Es una de las mejores razas españolas como productora de carne, tanto por su elevado rendimiento como por el excelente sabor de sus corderos.

Pero el gran protagonista de la cocina serrana es el cerdo. La matanza sigue aún siendo un acontecimiento social que reúne a familiares y vecinos en un rito que además de asegurar la despensa para el invierno, es oportunidad de diversión y disfrute culinario. Los embutidos caseros serranos son de gran calidad y excelente sabor. Chorizos, morcillas negras, morcillas blancas, tocinos, jamones, y todo un sin fin de productos derivados.

Las carnes de monte, de ciervo y de jabalí principalmente, son muy apetitosos en adobos y guisos. Entre los platos más típicos encontramos las chuletas de jabalí, el ciervo en salsa, la perdiz en escabeche, la caldereta y el lomo de venado. En los últimos años es posible encontrar embutidos de carne de monte que se unen a la ya gran variedad de oferta culinaria serrana.

La abundancia de plantas aromáticas confiere una excelente calidad a la miel que se produce y que sirve de condimento especial para su repostería. Destacan las yemas de La Puerta, la colación (especie de alfajor) de Santiago, los suspiros, las tortas de Peñolite, las tortas de aceite, de nueces, magdalenas, rosquillas y roscos fritos, los borrachuelos, las torrijas, las hojuelas, las gachas dulces, los pestiños, las tortas dormidas, los papajotes, los enredos y los huevos nevados, la leche frita y el arroz dulce.

Por último, los licores caseros tienen en la Sierra su apartado. En primer lugar, la mistela, un aguardiente endulzado con miel, naranja y anís en grano. Y después, la cuerva , sangría con agua, vino, azúcar y trozos de naranja con piel.

 

LAS VÍAS PECUARIAS

La importancia del legado patrimonial que representa la red de vías pecuarias en la Sierra de Segura, con 650 kilómetros de longitud y con un gran valor paisajístico, ha dado lugar a la elaboración de senderos, actividad compatibles con el uso ganadero de las vías pecuarias, elemento ancestral de la cultura ganadera de esta comarca.

La Asociación para el Desarrollo Rural de la Sierra de Segura, en colaboración con el Comité de Senderos de la Federación Andaluza de Montaña ha elaborado tres senderos de gran recorrido, con distancias que oscilan entre los 50 y 70 kilómetros y una red de senderos de pequeño recorrido, que incluye una extensión de 458 kilómetros, una excelente oportunidad para conocer el rico patrimonio territorial serrano.

Finalmente, la línea férrea Baeza-Utiel, que discurre por la parte occidental de Las Villas y la Sierra de Segura también es parte del legado de viario. Esta vieja infraestructura que no llegó nunca a entrar en funcionamiento no sólo cuenta con un trazado que discurre por una zona relativamente llana (lo que posibilita el desarrollo de múltiples actividades deportivas), sino que posee también un conjunto patrimonial de edificaciones anexas, como son las viejas estaciones de ferrocarril.

 

LOS BOLOS SERRANOS

Los bolos serranos constituyen el único deporte autóctono de Andalucía practicándose casi exclusivamente en los pueblos y aldeas del Parque Natural. Aunque prácticamente sin ayuda institucional, se puede decir que hoy están totalmente recuperados, creciendo paulatinamente el número de participantes, hasta el punto de ser actualmente el segundo deporte más practicado en este territorio después del fútbol.

 

Existen dos modalidades: la denominada de montaña o de "mingo único", practicada, fundamentalmente, en las comarcas de Cazorla, Las Villas y parte de la de Segura, y cuyo origen parece datar de los primeros pobladores cristianos después de la reconquista en la zona del Adelantamiento de Cazorla, y la denominada de valle o "de tres mingos" y cuyo uso se restringe a la Sierra de Segura.

Sin embargo, y a pesar del bajísimo coste que supone la construcción de una bolera normalizada, han sido los propios boleros quienes han construido las boleras, por lo que no existe unanimidad en cuanto a dimensiones de las mismas, al tener que adaptarse a la superficie y forma del terreno disponible en cada lugar.