PATRIMONIO NATURAL DE LA SIERRA SEGURA 

Las especiales características ambientales de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, su accidentada orografía, la complejidad geológica y la variada naturaleza del substrato y sus peculiares condiciones climáticas, permiten la presencia de una riqueza florística excepcional, con multitud de especies endémicas y de distribución restringida que, unido a la diversidad de su fauna e importancia de algunas de sus especies, convierten a este espacio natural en una de las áreas de mayor interés ecológico de la región.

El relieve del Parque Natural se caracteriza por su aspecto quebrado y abrupto, con una distribución de altitudes que va desde los 600 metros en las cotas más bajas de los valles fluviales hasta sobrepasar los 2.000 metros de algunos de sus picos, lo que permite caracterizar a este espacio natural como de montaña media, aunque ello no impide la existencia de pendientes acusadas en gran parte del territorio.

Respecto a la litología, los materiales son mayoritariamente de naturaleza carbonatada, lo que resulta decisivo para explicar las formas del relieve, pero también para comprender el tipo y la distribución de las especies vegetales y los campos cultivados. El particular comportamiento de la caliza ante la presencia del agua es responsable de la aparición de multitud de geoformas de detalle muy peculiares que caracterizan plenamente el paisaje de estas montañas. La formación de encajamientos profundos de los ríos en cañones impresionantes, la proliferación de navas, el desarrollo de terrazas de tobas, la aparición de lapiaces o grutas de hundimiento y disolución forman, en suma, un mosaico geomorfológico de enorme espectacularidad.

El Parque Natural conforma una divisoria de aguas hacia el Mediterráneo -río Segura- y hacia el Atlántico -río Guadalquivir-. La abundante presencia de agua, además de ser un agente modelador del relieve, constituye una de las características más destacadas de este espacio protegiso, ya que estos macizos prebéticos son uno de los islotes pluviométricos más relevantes del sur peninsular, lo que contrasta con las limitadas precipitaciones en los ámbitos meridional y oriental del Parque Natural, que conectan con las provincias de Granada, Almería y Murcia.

Los ríos más importantes del Parque Natural, así como sus afluentes, han conocido una importante labor de regulación mediante la construcción de una red de embalses de diferente tamaño y capacidad, cuyo objetivo fundamental es satisfacer las necesidades agrícolas, energéticas o urbanas de zonas alejadas del macizo montañoso en el que se almacena el agua. Este enorme reservorio superficial de agua se complementa con el existente en el subsuelo, ya que gracias a la elevada permeabilidad de las rocas superficiales, el Parque Natural ofrece una amplia red de acuíferos subterráneos.

La elevada precipitación media anual constituye una de las características más destacadas del Parque Natural, que lo convierte en uno de los islotes pluviométricos más relevantes del sur peninsular. El relieve montañoso, a la vez que facilita las precipitaciones de lluvia, condiciona el comportamiento climático, con temperaturas moderadas durante el verano que permiten la importante atracción turística en esos meses del año. En las zonas más occidentales del Parque Natural se dan temperaturas medias anuales próximas a los 16ºC, mientras que en las partes más elevadas, se alcanzan medias anuales por debajo de los 12ºC.

La riqueza florística del espacio queda de manifiesto ante la presencia de más de 1.800 especies de flora vascular inventariadas hasta el presente, lo que hace de este Parque Natural una de las áreas de mayor interés botánico de Andalucía, sólo superada por Sierra Nevada.

Esta importancia florística alcanza mayor relevancia ante la presencia de un gran número de endemismos y especies raras que encuentran en el Parque una de sus últimas áreas de distribución. A nivel del conjunto de España, el porcentaje de especies endémicas presentes alcanza el 30%, siendo más de una veintena los endemismos locales cuya área de distribución se circunscribe a los límites de este espacio protegido.

Las áreas especialmente ricas en endemismos se corresponden con los pisos oromediterráneo y en menor medida, supramediterráneo, presentando una concentración en determinadas áreas, como la Sierra del Pozo, la Sierra de la Cabrilla, la Sierra de Las Empanadas y la zona septentrional de la Sierra de Segura.

En cuanto al reconocimiento oficial de esta importancia, destaca el elevado número de especies que se encuentran catalogadas y protegidas según el Decreto 104/1994, de 10 de mayo, por el que se establece el Catálogo Andaluz de Especies de la Flora Silvestre Amenazada en Andalucía: 12 en la categoría de Especies en Peligro de Extinción y 16 en la categoría de Especies Vulnerables.

Por otro lado, la riqueza faunística del Parque Natural queda de manifiesto ante el hecho de que sean cerca de 200 las especies de vertebrados catalogadas, destacando la presencia de determinados endemismos locales como la lagartija de Valverde (Algiroides marchi), descrita por primera vez en 1958, y la subespecie de la ardilla común (Sciurus vulgare subsp. segurae). En relación con los invertebrados, son numerosas las especies inventariadas, con bastantes endemismos descritos hasta la fecha, lo que contribuyen sin duda, a realzar la importancia faunística del Parque en este apartado.

A nivel de protección legal, la riqueza faunística alcanza una gran relevancia debido a la inclusión de gran parte de las especies presentes entre las principales figuras de protección de ámbito autonómico, nacional y comunitario. A las que gozan de protección por estar incluidas en el Decreto 4/1986 , de 22 de enero, de la Comunidad Andaluza, hay que añadir la presencia de 150 especies declaradas de Interés Especial según el Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo, por el que se regula el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. Por último, con arreglo a las normativas comunitarias, son numerosos los hábitats y especies recogidas por la Directiva Hábitat, bien como especies de interés comunitario para cuya conservación es necesario asignar zonas especiales de protección y/o como especies de estricta protección en el ámbito de la Comunidad Europea.

Asimismo, el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas fue declarado Zona de Especial Protección para las Aves (Z.E.P.A.) según la Directiva 79/409, del Consejo de la Comunidad Europea de 2 de abril de 1979 relativa a la conservación de las aves silvestres, cumpliendo los criterios para las siguientes especies: Buitre leonado (Gyps fulvus), Águila perdicera (Hieraaetus fasciatus), Halcón (Falco peregrinus), Buho real (Bubo bubo) y la Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax).

Desde el punto de vista paisajístico, su relieve escarpado, con la presencia de frecuentes moles calcáreas disectadas por el encajamiento de la red fluvial formando profundos y estrechos valles, su exuberante vegetación, en la que destacan los extensos bosques de pinos laricios, y la presencia constante del agua a través de los numerosos ríos y embalses, configuran un conjunto de extraordinaria belleza y gran riqueza de contrastes.

Prueba de ello es la presencia dentro del Parque Natural de numerosos enclaves y parajes catalogados en diversas figuras por su interés paisajístico. En el Inventario Nacional de Paisajes Sobresalientes: la Cabecera del río Tus y Peña Alcón (Siles), los Campos de Hernán Perea y Calar de las Palomas (Santiago-Pontones), Cueva del Peinero (Villacarrillo-Iznatoraf), los términos de Hornos y Segura de la Sierra y sus respectivos cascos urbanos, el Valle del río Madera (Segura de la Sierra y Santiago-Pontones), el Valle del río Segura (Santiago-Pontones) y el Valle del río Zumeta (Santiago-Pontones, limítrofe con la provincia de Albacete).

Así mismo, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural quedan catalogadas distintas áreas de este espacio natural por su valor paisajístico, diferenciándose entre áreas, enclaves y elementos:

Áreas de interés paisajístico:

  • El embalse del Tranco y su perímetro.
  • Núcleo urbano de Segura de la Sierra.
  • Núcleo urbano de Hornos de Segura.
  • Cabecera del río Tus.
  • Valle del río Madera.
  • Valle del río Segura.
  • Valle del río Zumeta.
  • Monte Navalperal.
  • Río Guadalentín, desde su nacimiento hasta La Bolera.
  • Aguascebas

Enclaves de interés paisajístico:

  • Cueva del Peinero
  • Peñón de Tíscar y cueva del agua
  • Cumbres de la Loma de la Mesa
  • Cumbre del Yelmo
  • Cumbres de Las Banderillas
  • Cumbres del Pico Cabañas
  • Cumbres de La Cabrilla
  • Cerrada de Utrero y Cascada de Linarejos
  • Laguna de Valdeazores y embalses de Aguas Negras
  • Cerrada de Elías
  • Cerrada del Pintor
  • El Calar del Cobo
  • La Peña del Cambrón
  • Río Borosa
  • Río Aguamulas
  • Huecos de Bañares
  • Cumbres y Calares por encima de los 1.500 metros.

Elementos paisajísticos singulares :

  • Las simas, sumideros, cuevas y grutas
  • Yacimientos arqueológicos
  • Fuentes y manantiales

 

Por último, tienen la consideración de hábitats naturales de interés comunitario varias comunidades presentes en el Parque Natural. En estas zonas, la Consejería de Medio Ambiente promoverá las medidas adecuadas para la conservación y mantenimiento de estos hábitats, siendo áreas de acción preferente a la hora de llevar a cabo acciones de conservación y mejora de ecosistemas en el Parque Natural.

Hábitats de Interés Natural:

  • Ríos mediterráneos de caudal permanente con Glacium flavum.
  • Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga.
  • Formaciones estables xerotermófilas de Buxus sempervirens en pendientes rocosas (Berberidion sp.).
  • Matorrales arborescentes de Juniperus.
  • Prados ibéricos silíceos de Festuca indigesta.
  • Pastizales basófilos mesofíticos y xerofíticos alpinos (cántabro-pirenaicos) y crioturbados de las altas montañas ibéricas: Festuco-Poetalia ligulatae.
  • Dehesas perennifolias de Quercus spp.
  • Prados húmedos mediterráneos de hierbas altas del Molinion-Holoschoenion.
  • Comunidades de megaforbios heliófilos o esciófilos: Convolvuletalia sepium, Galio-Alliarietalia.
  • Desprendimientos mediterráneos occidentales y termófilos.
  • Vegetación casmofítica: subtipos calcícolas (Potentilletalia caulescentis, Asplenietalia glandulosi, Homalothecio-Polypodion serrati, Arenarion balearicae).
  • Cuevas no explotadas por el turismo.
  • Robledales galaico-portugueses con Quercus robur y Quercus pyrenaica.
  • Robledales ibéricos de Quercus faginea y Quercus canariensis.
  • Bosques galería con Salix alba y Populus alba.
  • Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae).
  • Encinares de Quercus ilex y Quercus rotundifolia.
  • Bosques mediterráneos endémicos de Juniperus sp.

 

Hábitats de Interés Prioritario:

  • Estanques temporales mediterráneos.
  • Prados calcáreos cársticos o basófilos del Alysso-Sedion albi.
  • Zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea.
  • Turberas calcáreas del Cladium mariscus y con especies del Caricion davallianae.
  • Manantiales petrificantes con formación de tuf (Cratoneurion).
  • Pinares mediterráneos de pinos negros endémicos (Pinus salzmannii, Pinus clusiana).